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Justicia Social

Ganamos
Jorge Mújica Murias

  Pues aquí nomás, con la novedad de que ya ganamos y nadie se  ha dado cuenta. Y antes de que me pregunten de cuál fumé, dejen que  me explique: hace unos tres meses, el 10 de marzo pa' ser exactos, se  desató la fiebre ésa de la marchitis aguda, altamente contagiosa y  virulenta que obligaba a todo el que la agarraba a salirse de su casa  y de su trabajo para ir a marchar por las calles de alguna ciudad.

      En 50 días redonditos, del 10 de marzo al primero de mayo,  calculamos que unos seis millones de personas se contagiaron de tan  terrible enfermedad. Y hace poquito más de una semana, un tal Dennis  Hastert, tercer chango más poderoso en el circo de Washington D.C.,  voz cantante de la carpa del circo también conocida como la Casa de  Representantes, dijo que "le va a echar una muy larga y profunda  mirada a la propuesta de ley de inmigración que aprobó la otra carpa  del circo, conocida como el Senado.

      Como tal vez la explicación no ha explicado nada hasta  ahorita, lo diremos con palabras más simples: la HR4437 está muerta.

      La mató el vocero de la mayoría Republicana Dennos Hastert.  Su declaración de que hará "audiencias públicas" para discutirla en  realidad quiere decir que la está poniendo en la sección más fría del  congelador de las iniciativas de ley, y que difícilmente la va a  descongelar antes de que lleguen las elecciones del 7 de noviembre.

      Por el otro lado, debemos ser honestos. No la mató porque  esté de acuerdo con nosotros en que la llamada "S2611" es una  porquería de ley de reforma inmigratoria, que criminaliza a más  inmigrantes indocumentados de los que legaliza, sino porque es un  tema terriblemente complicado e incómodo para los políticos que están  de frente a la reelección.

      Y la matamos nosotros, con nuestras marchas, porque nosotros  fuimos los que volvimos incómodo el tema. De ser palabrería  electoral, a fuerza de planchar calles a golpe de calcetín, lo  volvimos un tema real, de seres humanos, de gente de carne y hueso.

     
Las tres pulgadas


      Pero fue una victoria costosa. En primer lugar, nos costó  matar la posibilidad de que se legalizaran algunos millones de  inmigrantes indocumentados. Nos costó trabajo pero nos salía más caro  el caldo que las albóndigas aceptar esa legalización a costa de la no  legalización de otros millones de indocumentados.

      La legalización de cinco millones era a costillas de la  criminalización de otros cinco que no podían obtener la residencia,  que tenían que salir del país para regresar alguna vez después de  esperar en una cola de tres millones de personas, y de otros dos  millones que tenían que esperar diez años para volver.

      La legalización era tan mala que era como dice por acá  nuestro compadre Omar López, paciente cero de la marchitis aguda, "la  HR4437 era como si nos hubieran metido un cuchillo de seis pulgadas,  y la S2611 era como si nos hubieran sacado tres pulgadas".

      Como tener tres pulgadas adentro (y no es albur), no era nada cómodo, los acusados de "radicales" decidimos que había que matar la  iniciativa.

      Hay que aclarar que todavía hay un grupito de
activistas "sensatos" que prefieren quedarse con las tres pulgadas  adentro, e insisten en que hay que revivir al muerto. Insisten en que  hay que llegar a una "solución negociada" y lograr que nos saquen  otra pulgada, y que dentro de diez años nos saquen otra y así.  Quieren que se reviva la iniciativa y que se legalice la mitad de la  gente.

      A los demás, especialmente a los millones que se quedarían  sin residencia, a los que verían separadas sus familias, a los que se  volverían criminales si se quedan, les parece que vivir con dos o tres pulgadas adentro no vale la pena.

      Compartimos su punto de vista. Aquí no vale más pájaro en  mano que migrante criminalizado.

      La opción real está en seguir de tercos, en seguir marchando.

      Hoy se propone volver a marchar, por ahí del primero de  septiembre, Día del Trabajo en México del Norte, y en presentar una  nueva iniciativa de ley, que tenga lo que pedimos desde el principio,  desde la primera marcha: Residencia Legal Para Todos; Derechos
Iguales Para Todos; No al Programa de Trabajadores Huéspedes; No a la  Militarización de la Frontera.

mexicodelnorte@yahoo.com.mx

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